Años después, en 2015, la historia se repitió conmigo. Pero en mi caso, los síntomas fueron diferentes:
🚨 Migrañas insoportables.
🚨 Desajustes hormonales
Por fuera, todo parecía normal. Pero por dentro, mi cuerpo llevaba tiempo enviándole señales que ignoraba.
Como experta en imagen personal, había usado cosméticos convencionales toda mi vida sin cuestionar nada.
Hasta que me pregunté :
💡 “¿Y si lo que me pongo en la piel también está afectando mi salud?”
Fue entonces cuando conocí a Juan Carlos. Y nuestra conversación fue un antes y un después.
Porque ahí entendí que la cosmética no es solo estética. Es salud.
Y que la piel no es lo único que sufre con los químicos, sino también las hormonas, el sistema nervioso y la energía con la que vivimos.
La pregunta era inevitable:
“Si sabemos que los alimentos ultra procesados dañan el cuerpo… ¿Por qué no pensamos lo mismo de la cosmética ultra procesada ( La convencional, para que me entiendas)?”
Ese día decidimos que no íbamos a ser cómplices del problema. ÍBAMOS a ser parte del cambio.
Y así nació Piel Natura en 2020.